Seguiré mirando el cielo
desde la etérea forma de una nube
que se ha adherido a mi espalda.
Mientras escucho las voces en coro de los planetas.
Aquí,
como en un escenario,
soy actor y público a la vez.
La noche avanza.
Soy mi día y mi noche
cambio mi traje azul
por terciopelo negro.
Solo así
podré contemplar
la ausencia.
14.sept. 2009