
Volé sobre caminos que nunca conocieron la razón
Llegué a lugares donde no hay límites.
Entre voces y ecos
Concluí el silencio
Y me descubrí dando pasos sobre espejos.
Hoy
Circulan sombras en el espacio
Y en estas metáforas
En las que perdí mis oídos
El silenció se espesó de ecos
Dejándome desnuda de palabras.
No es la voz, sino el eco lo que se hace cenizas,
vuelan, se elevan y posan
y repiten las comadrejas el crujir de las hojas...
.luego...
el tiempo silencia el eco
la vida todo lo vuelve a su cauce
Una caminería de espejos
Sobre cada segundo
Un halito sediento
Los ojos se impregnan de luz
Y aprisionan destellos
Son ecos hechos cenizas
De las voces del tiempo.
Hoy eres voz, mañana silencio
Es la voz primera lo que no perece.
Anna Fioravanti
Febrero 2009